Ha dejado de llover,
y las gotas limpias en las hojas de los olmos centellean
fecundadas del sol, este invierno de tropel.
La brisa fresca entre las ramas se pasea.
Tierra de vapor.
A lo lejos el tren levanta niebla a su costado,
casi se oye desde este banco de madera.
Va cargado de volveres de otro rato,
como el mío que en el tiempo se sujeta.
Volver que allá viene.
Has dejado de toser, y levantas una ceja,
risueño, de día nuevo que inauguras.
Ya sin fiebre, cansancio ni pereza,
con ganas de comer y de disputas,
Y algo te apetece.
Esos ojos de calma se han pausado,
diez minutos en los míos detenidos,
un abrazo, un beso, un olor raro
me ha recorrido un desafío.
Se han puesto a descansar.
He encontrado, en una caja de galletas,
el pacto eterno que nos dimos.
Buenos cumplidores de promesas
conservamos cada una y sus trocitos.
Y no hay cristal.
y lo ha llantado sin dominio y con pasión,
desatando nudo a nudo la cadena,
trocando el dolor del trovador.
Y no hay mentiras.
Te han pagado la clases de guitarra,
maestro de vihuela, de los cursos de verano,
¡eras rico! me dijiste esta mañana,
en el salto sin querer me has pisado.
Sin dejar de reír.
Albergo en mi seno tu semilla
que ha roto en flor mi vientre,
siento como dentro se respira
ha creado vida esa simiente.
Que no para de gritar.

3 comentarios:
Ojos y mentes y corazones, que al encontrarse se reconocen...
Lo he leído una vez y he encontrado algo;
Lo he leído por segunda vez y he encontrado dos cositas..he leído por tercera vez y he encontrado el despertar y la paciencia, la comprensión con diplomacia...un buen cuidador, eso es lo que yo he encontrado, un abrazo.
Es muy agradable leerte mientras se escucha la música de fondo. me alegro de haber entrado en tu blog. Feliz navidad y hasta pronto
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