Ayer, cuando llegé a casa, el suelo estaba inundado. A fin de cuentas, todo tiene su lado estético, incluso un contratiempo. Menos mal que vino el fontanero. ¿Hay fontaneros para las heridas del espíritu?
Bienvenido, bienvenida,
Si algo te conmueve o te sugiere alguna idea, te doy las gracias por compartirla.
Besos y/o abrazos.
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8 comentarios:
Buenos días amigo, Vaya mala pata, eso sí has sabido sacar de un desastre un arte, un abrazo keko :).
Tubería con escoliosis... Y sin embargo, bello... Gracias.
Viajo por los blogs, entro, leo, miro, disfruto... Me cuelo aquí y me sorprende pensar en ese fontanero para el espíritu... Ojalá existiera porque creo que no le faltaría trabajo, por desgracia, pero no le faltaría.
Merodearé por este espacio si me lo permites. Lo que he visto me ha gustado.
Saludos!
Hola Keko:
Desde que vi tu blog, me pongo un aviso para entrar en él a principio de cada mes. Me gustan los ángulos que has descubierto en mi antigua casa, y ahora esa herida abierta que no logro situar...
En estos tiempos que transcurren tan rápido, estos sitios nos ayudan a detenernos un poco de vez en cuando, aunque sea a través de las palabras y pensamientos de otros. Te seguíré leyendo.
Un abrazo
Ángel
Gracias por vuestras palabras, Didi y Juan, no hay mal que por bien no venga... Un abrazo.
Pasa y entra, Xesca, esta es tu casa y no tiene puerta ni fronteras, descansaré en las moradas de la tuya, si me lo permites.
¡Que sorpresa, Angel! Me honras con tu aviso recordatorio. Que sepas que ésta no ha dejado de ser tu casa, aunque esté revestida de otros tonos e impregnada de otros olores. La herida física, aun abierta, está en el cuarto del fondo, junto a la ventana, las otras no tienen topografía...
Un abrazo.
Aunque las demás no tengan topografía, a veces se curan poquito a poco sin que uno se de cuenta. El que alguien te de su cariño en el estado mas puro (y encima te lleven el desayuno a la cama) podría ser un comienzo. Lástima que los sábados a media tarde sea día de plancha :).
Las del espíritu tienen geografías algo más complicadas. En mi caso, esta casa estaría llena de cicatrices en cada esquina, ya lo sabes.
Pero las casas no tienen la culpa.
Un abrazo
Ángel
(no sé bien cómo dejar de ser "anónimo", piden demasiadas cosas...)
Me gusta mucho esta reflexión. He pasado también leyendo tus relatos y poesías, ¡bravo!
Visítame:
www.desdemiinterior-shanty.blogspot.com
www.muchoteatro-lmmr.blogspot.com
Shanty
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