Un niño,
a orillas
de un río que fluye,
Un
padre
que escucha
el canto húmedo
de las
piedras.
Un niño
que pregunta:
- Padre,
¿Qué es el río?
¿El
agua o el sitio,
por el que pasa?
Un
padre en pausa
que responde:
- Hijo,
quizá no me comprendas,
pero el
río
ni es el
agua
ni es
el sitio.
el río
es la interacción.
Hoy el
niño ya no es niño,
pero llora
en seco,
como las
piedras
del cauce
sin agua
de
aquel río.
Escribe
poemas de asma
Y grita:
- ¡Estás
en fuga!
Esperando
en la orilla
en este
abril de quinto aniversario,
al otro
lado del cauce seco,
creyó ver al padre aparecido
-¡Estás
en fuga!
De
nuevo grita,
Ahora
que me faltas,
ni eras
tú,
ni era
yo,
era la
interacción,
y ya no
hay río,
pero sé
que volverá la lluvia.
pero sé
que volverá la lluvia.

1 comentario:
Y pasan los años...y parece qur fué ayer...
Quizas el río no este, el agua no fluya..... Pero ls intrracción que fue siempre será!!!
Ahora desde lo espiritual el río tendra su cauce, su agua seguirá fluyendo y nos acompañá con su sonido que a su manera siempre estará. Bss
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